domingo, 1 de marzo de 2015

Mis rosas!!


En la habitación de un hotel, se hospeda una pareja que celebra su primer aniversario de bodas, mientras éstos están realizando varias visitas turísticas, su habitación se está limpiando por la camarera de pisos, la cuál vé un ramo de rosas feas y chuchurridas, y decide tirarlas.
Cuando llega la clienta a la habitación se encuentra con que las rosas no están,  y es que ella las tenía como oro en paño como regalo de su marido y pensaba secarlas para guardarlas como recuerdo, para colmo el perfume se lo encuentra destapado y pone en duda si lo ha dejado ella, o ha sido la camarera de pisos.
¿Qué podemos hacer?
Esas eran las rosas que su marido le había regalado con tanto amor, son insustituíbles por otras.


Solución: En primer lugar desde recepción que es donde se ha dirigido la clienta a pedir explicaciones de lo ocurrido, pedir disculpas y dar una solución lo más pronto posible.
Con respecto al departamento de pisos, la gobernanta debe hablar con la camarera que limpió la habitación  para pedirle explicaciones, ya que no se puede tocar objetos personales de clientes y mucho menos tirarlo sin permiso.
Después, advertirle que esto no puede volver a suceder, y explicarle que por este error  el hotel se tendrá que hacer cargo de compensar a los clientes por lo sucedido.
Desde recepción, se  indican a los huéspedes que por el error causado se le obsequiará con una noche más de hotel y servicios de spa incluidos.



1 comentario:

  1. Está claro que el error que ha cometido nuestra camarera de piso es enorme. Los objetos personales de los clientes han de tratarse con la máxima discreción y manipularlos lo menos posible, ya no digo tirarlos a la basura. Cierto es que a ella le parecería poco higiénico mantener esas flores en ese estado tan marchito en la habitación, pero no dejan de ser objetos personales. Si en lugar de flores hubiera sido una camisa sucia ¿la habría tirado? Rotundamente no; por lo tanto, en este caso, tampoco las flores deberían haber sido objeto de manipulación ni de decisiones drásticas.
    La solución que planteas me parece correcta y la única lógica, puesto que las flores ya no se pueden sustituir, lo mejor será compensar de alguna manera a los clientes. Y Con respecto a la camarera de pisos, advertirla de su error y hacerle entender que su proceder ha originado un gasto extra al hotel.

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