martes, 12 de mayo de 2015

LOS TIEMPOS NO ME CUADRAN

Como gobernanta he calculado con exactitud el tiempo que tardan las camareras de pisos en hacer una habitación: necesitan 10 minutos para limpiar el baño y 20 minutos más para limpiar y acondicionar el resto de la habitación. Por lo tanto, el tiempo total que tarda el personal de Pisos en tener lista una habitación es, como norma general, de 30 minutos, así que cada trabajadora debe limpiar en su jornada de 8 horas 16 habitaciones.





El problema empieza cuando tomamos la decisión de cambiar de proveedor de productos de limpieza. Los tiempos no cuadran: las empleadas tardan entre 3 y 4 minutos más que de costumbre en terminar los baños y esto repercute negativamente en la organización del Departamento, y en la actitud y la motivación de los empleados ya que trabajan bajo mayor presión y/o alargan su jornada laboral para cumplir con los objetivos establecidos.





Las camareras de pisos se quejan de que les cuesta muchísimo limpiar el baño porque los nuevos productos hacen mucha espuma y para quitarla tienen que estar aclarando una y otra vez. De ahí, dicen, el tiempo de más que tienen que dedicar a la limpieza del baño.





¿Qué puedo hacer? No tenemos más remedio que seguir utilizando estos productos. La situación económica del hotel no es muy boyante por lo que no podemos permitirnos el lujo de hacer un nuevo pedido de productos de limpieza para el baño y dejar estos otros cogiendo polvo en el almacén.







ESTE OLOR A PINTURA NO SE VA NI A TIROS

Pleno mes de julio, período en el que el establecimiento se encuentra rozando el 100% de su ocupación. Acabo de recibir una llamada de Recepción para preguntarme en cuánto tiempo estarán disponibles las 5 habitaciones que han sido pintadas después de que Juan, el técnico de mantenimiento, arreglara una avería eléctrica de gran envergadura que afectaba a dichas habitaciones.



Desde Recepción me explican que no podrán confirmar ninguna otra reserva más hasta que estas habitaciones no estén habilitadas para su uso, ya que el hotel no dispone de habitaciones libres por encontrarnos en período de máxima ocupación.



                                      

Las camareras de pisos han procedido a la limpieza y el acondicionamiento de las habitaciones pero, aunque se han mantenido ventiladas en todo momento, el olor a pintura en ellas es tan fuerte que resultaría imposible que los clientes pudieran alojarse en ellas.


¿Existe alguna máquina "elimina-olores"? ¿Hay algún producto "milagroso" capaz de hacer desaparecer el olor a pintura rápidamente? Necesito una solución y la necesito ya.






viernes, 27 de marzo de 2015

HABITACIÓN 102...... ¿O ERA LA 202?

Hoy hemos recibido la llegada de un grupo de jubilados. Realizamos el check-in sin problemas. Horas más tarde, se nos presenta un problemilla de indiscreción que tendremos que solucionar. 
Los señores Ramos, tras deshacer sus maletas, decidieron dar una vuelta por nuestras instalaciones y jardines. Al volver a su habitación, intentan abrir la puerta de su habitación pero ésta no abre. Deciden, entonces, comentárselo a la camarera de piso que estaba haciendo su turno. Ésta los ve tan apurados que decide abrir la habitación con su llave maestra y ¡¡sorpresa!!…. Se encuentran a una pareja joven en actitud muy cariñosa. Los señores se equivocaron y su habitación era la 202 y no la 102. La pareja joven llega a recepción con sus maletas y pidiendo la hoja de reclamaciones.


¿Qué hacemos? ¿qué les decimos?




Ante todo, nos disculpamos con la parejita por la indiscreción sufrida. Sabemos que tienen razón en ofenderse y que el error ha sido únicamente nuestro. Le ofrecemos ampliar su estancia durante un día más y obsequiarles con una cena íntima en nuestro restaurante para compensarlos por las molestias que les hayamos podido ocasionar.
A los Señores Ramos les explicamos que en recepción estamos para solucionar cualquier incidencia que suceda durante su estancia, incluido una llave que no abre, y que la próxima vez que tengan problemas acudan a nosotros.
Y a nuestra camarera de piso…. A ella tendremos que recordarle las normas de discreción que prevalecen en nuestro establecimiento: ha cometido una gran error al “confiar” en la palabra de los clientes y abrir una habitación sin asegurarse que estaba vacía. Se le explicará detenidamente el procedimiento de limpieza en ausencia de los clientes y también cómo debe actuar ante determinadas peticiones.

¿Cómo lo harías tú?

domingo, 8 de marzo de 2015

¡NO PUEDO RESPIRAR!





Hoy llega a nuestro hotel la Sra. Sánchez. La recibimos como se merece, le realizamos el check-in y le indicamos dónde se encuentra el ascensor que la llevará a su habitación. Pero 5 minutos más tarde, la señora  vuelve con la cara roja, los ojos llorosos, tosiendo y además  enfadada: dice que cuando realizó  su reserva, hace un mes, nos explicó que era alérgica a los ácaros y a ciertos productos químicos y que desde nuestro hotel se le contestó que no habría ningún problema, que lo tendríamos en cuenta. Pero resulta, que su habitación huele a lejía y a ambientador. Consulto su reserva y, efectivamente, en el apartado de observaciones se detalla su petición.

 ¿Qué ha pasado? ¿Qué hacemos?

Solución: Intento tranquilizarla  y le pregunto si necesita atención médica. Le ofrezco la posibilidad de relajarse tomando un aperitivo en nuestro bar o visitando un importante museo de nuestra ciudad (a cargo del hotel) mientras yo hablo con el departamento de pisos y se ponen manos a la obra para limpiar con productos no tóxicos ni químicos su nueva habitación. Lo primero es solucionar el problema; después revisaremos la documentación para ver en qué hemos fallado, pedir las explicaciones oportunas a los departamentos implicados y modificar nuestro protocolo de trabajo para que no vuelva a pasar.

¿Qué otra solución propondríais vosotros?