El problema empieza cuando tomamos la decisión de cambiar de proveedor de productos de limpieza. Los tiempos no cuadran: las empleadas tardan entre 3 y 4 minutos más que de costumbre en terminar los baños y esto repercute negativamente en la organización del Departamento, y en la actitud y la motivación de los empleados ya que trabajan bajo mayor presión y/o alargan su jornada laboral para cumplir con los objetivos establecidos.

Las camareras de pisos se quejan de que les cuesta muchísimo limpiar el baño porque los nuevos productos hacen mucha espuma y para quitarla tienen que estar aclarando una y otra vez. De ahí, dicen, el tiempo de más que tienen que dedicar a la limpieza del baño.
¿Qué puedo hacer? No tenemos más remedio que seguir utilizando estos productos. La situación económica del hotel no es muy boyante por lo que no podemos permitirnos el lujo de hacer un nuevo pedido de productos de limpieza para el baño y dejar estos otros cogiendo polvo en el almacén.
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